LANOSTAL
GIAno siempre
gana
Hay películas que no solo recuerdas.
Recuerdas cómo te hacían sentir.
Para mí, Practical Magic siempre ha sido una de esas.
La casa. Las velas. El jardín. Sandra Bullock. Nicole Kidman siendo probablemente una de las mujeres más hermosas que ha pisado este planeta.
That vibe.
No sé explicarlo mejor.
La primera película tiene algo que hace que quieras meterte dentro de ella. Vivir en esa casa, preparar margaritas a medianoche, tener una tía medio bruja y solucionar todos tus problemas encendiendo unas cuantas velas.
Así que cuando anunciaron Practical Magic 2 pensé:
Okay. Take my money.
I REALLY wanted to love it
Y creo que ese fue precisamente el problema.
Yo ya quería amar esta película antes de verla.
No tenía que convencerme de nada.
Sandra Bullock y Nicole Kidman juntas otra vez después de tantos años eran prácticamente suficiente para mí.
Y cuando aparecen…
God.
Las amo.
Hay algo muy bonito en volver a ver a dos personajes después de tanto tiempo. Es casi como encontrarte con alguien que conociste hace años y descubrir que sigue teniendo la misma sonrisa.
Por unos minutos pensé:
Yeah. We’re back.
Pero no.
Something was missing
Cuanto más avanzaba la película, más sentía que estaba intentando encontrar esa sensación que tenía con la primera.
Y simplemente no estaba ahí.
La historia empezó a llenarse de personajes nuevos.
Conflictos.
Explicaciones.
Más mitología.
Más cosas pasando.
Y yo solo pensaba:
Can we go back to the kitchen?
Porque creo que ahí estaba precisamente la magia de la primera.
No necesitaba estar pasando algo gigantesco todo el tiempo.
Podías ver a Sally y Gillian hablando en una cocina, a las tías haciendo alguna cosa extraña o a alguien caminando por esa casa increíble y ya era suficiente.
Era cozy antes de que internet decidiera convertir cozy en una aesthetic.
Too much plot
Y después está el villano.
No voy a decir demasiado porque spoilers.
Pero…
Come on.
Desde bastante pronto sentí que sabía exactamente hacia dónde iba todo.
No me daba miedo.
No me intrigaba.
No tenía esa energía ligeramente oscura y rara que tenía la primera película.
Era simplemente un villano porque aparentemente necesitábamos uno.
Y quizá ese es mi mayor problema con Practical Magic 2.
Parece tener miedo de simplemente existir.
Todo tiene que llevar a algo.
Todo necesita una explicación.
Todo necesita construir hacia un gran momento.
Pero yo no necesitaba un gran momento.
Quería volver a casa.
Nostalgia made me do it
Creo que durante una parte de la película intenté convencerme de que me estaba gustando más de lo que realmente me estaba gustando.
Porque conocemos ese sentimiento.
Vuelve una película que amas.
Una serie.
Una banda.
Un personaje.
Y quieres desesperadamente sentir lo mismo que sentías antes.
Quieres escuchar esa música y pensar:
I’m home.
Pero la nostalgia es tramposa.
Puede hacer que algo mediocre se sienta especial durante unos minutos simplemente porque reconocemos las caras.
Y durante mucho tiempo pensé que conmigo funcionaría.
Sandra está ahí.
Nicole está ahí.
The witches are back.
¿Qué podía salir mal?
Pues aparentemente bastante.
YOU can’t recreate a feeling
Y creo que esa fue mi pequeña revelación mientras la veía.
No puedes recrear exactamente una sensación.
La primera vez que viste una película pertenece a otro momento de tu vida.
A otra versión de ti.
Quizá incluso a otra época.
Puedes volver a la misma casa.
Puedes poner la misma música.
Puedes traer de vuelta a los mismos actores.
Pero eso no significa que vas a sentir lo mismo.
And that’s okay.
Porque sigo amando Practical Magic.
Sigo amando a Sandra Bullock.
Sigo pensando que Nicole Kidman podría aparecer durante tres minutos leyendo las instrucciones de una lavadora y probablemente me quedaría mirando.
Pero Practical Magic 2 no funcionó para mí.
Y por primera vez creo que la nostalgia tampoco pudo salvarlo.
A VECES VOLVER A CASA NO SIGNIFICA SENTIRTE COMO ANTES.
Quizá algunas cosas funcionan precisamente porque pertenecen a un momento concreto.
Y no pasa nada.
La magia sigue ahí.
Solo que esta vez…
the spell didn’t work on me.
