Series
Gossip Girl y por qué le robamos personalidades a personajes ficticios
Hot people, New York, gossip and chaos: el tipo de serie que inevitablemente se te pega un poco.

Llegué tarde a Gossip Girl, pero llegué.
Y entiendo perfectamente por qué engancha tanto: hot people, New York, gossip and chaos. Quizá no sea la serie más profunda ni la mejor escrita de la historia, pero tiene esa droga especial que hace que veas siete episodios seguidos sin darte cuenta.
We borrow the fantasy
También tiene personajes tan icónicos que es imposible no llevarte un poquito de ellos contigo. Porque, be real: ¿quién no ha terminado una serie hablando, vistiendo o comportándose ligeramente como su personaje favorito?
Con Gossip Girl pasa muchísimo. Serena, Blair, Chuck y Nate fueron diseñados para que quisieras entrar en su mundo. Aunque yo, personalmente, no conecté tanto con ellos.
Serena tenía esa energía effortless de entrar tarde a una habitación y aun así conseguir que todo el mundo la mirara. Blair nos hizo creer que ser controladora, ambiciosa y ligeramente cruel podía verse chic si llevabas una diadema (Iconic). Chuck convirtió el caer mal, los trajes y los problemas emocionales en su personalidad. Y Nate… bueno bueno, Nate era guapo, rico y parecía estar permanentemente confundido, pero somehow it worked.
Georgina enters the chat
Por eso a mi me gustaba mas Georgina.
Cada vez que aparecía, el episodio automáticamente se ponía bueno. No necesitaba ser la protagonista para robarse toda la atención: llegaba, provocaba caos y se iba dejando a todos confundidos.
GEORGINA SERVED, SLAYED, AND BECAME THE ICONIC VILLAIN THE ENTIRE CAST LOVED TO HATE.
Pero bueno, Georgina merece un take completamente suyo.
And trust me, we’ll get there.
Your turn
Serve the Tea ☕
Agree, disagree or make it messier.
THE TEA SO FAR
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